Dentro de la gran variedad de materiales que se pueden emplear en el sector de la belleza, los envases de plástico para cosmética siguen siendo los más utilizados gracias a su versatilidad, resistencia y facilidad de adaptación a distintos productos y líneas cosméticas. Su bajo peso, su capacidad de personalización y su eficiencia logística los convierten en una opción estratégica para marcas y laboratorios.
El plástico permite crear envases cosméticos en múltiples formas y acabados, adaptándose a necesidades técnicas, estéticas y de posicionamiento de cada marca.
Tipos de plásticos más utilizados en envases cosméticos
Existen distintos tipos de plástico utilizados en función de la fórmula que vaya a contener el envase y del nivel de protección necesario. Estos son los más comunes en el sector:
PET
Transparente, ligero y resistente. Actúa como barrera frente a humedad y oxígeno, ideal para cosmética líquida y productos que requieren buena visibilidad.
PP
Muy seguro para fórmulas cosméticas. Resiste altas temperaturas, es impermeable y perfecto para tapas, tarros y soluciones airless.
PE
Muy utilizado por su bajo coste y facilidad de fabricación. Popular en envases de gran consumo y productos de higiene.
PS
Ligero y económico. Ideal para accesorios, tapas y componentes internos del packaging.
Acrílico (PMMA)
Extremadamente transparente y elegante. Frecuente en envases premium por su brillo y resistencia UV.
ABS
Muy rígido y duradero. Usado en tapas, dispensadores y piezas que requieren estabilidad mecánica.
HDPE
Ligero, resistente a impactos y económico. Ideal para champús, geles y líneas de gran rotación.
SAN
Brillante, rígido y resistente químicamente. Empleado en estuches, accesorios y artículos de baño.
Ventajas de los envases de plástico para cosmética
El plástico destaca por su bajo peso, lo que facilita el transporte y reduce costes logísticos. En importación, los envases cosméticos de plástico son una opción eficiente y la fabricación de moldes personalizados suele ser más accesible que en otros mercados.
Pueden ser reciclados
Muchos de estos plásticos pueden reciclarse, cumpliendo con los sistemas de recogida selectiva y ayudando a las marcas a potenciar su estrategia de sostenibilidad.
Seguridad y protección del producto y del consumidor
Un envase de plástico cosmético adecuado debe garantizar la protección del producto y del consumidor durante toda la vida útil del cosmético.
Protección del producto
El envase protege de gases, luz UV, humedad y aromas externos. Para ello, se requiere un control de calidad que asegure su estanqueidad y estabilidad frente a la fórmula.
Protección del consumidor
El plástico evita roturas y soporta mejor los impactos. Como muchos cosméticos tienen una duración de 3–4 años, el envase debe mantener el contenido en perfecto estado durante todo ese periodo.
Compatibilidad con la fórmula cosmética
Es fundamental tener en cuenta los componentes del producto: por ejemplo, altas concentraciones de alcohol pueden dañar ciertos plásticos o afectar a la estabilidad. Por ello, productos como perfumes suelen envasarse en vidrio.
Elegir un envase cosmético debe basarse no solo en la estética, sino también en la compatibilidad, funcionalidad y durabilidad del material.
Importación de envases de plástico: una estrategia para marcas cosméticas
Importar envases de plástico para cosmética es una estrategia clave para marcas que desean optimizar costes, asegurar la calidad y acceder a diseños personalizados. En Bull Estética gestionamos la importación completa bajo pedido, sin stock propio, garantizando un proceso seguro y adaptado a las necesidades de cada cliente.
Si buscas desarrollar o mejorar el packaging plástico de tu marca, nuestro equipo puede ayudarte a definir el material adecuado y gestionar la importación de forma integral.
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